La Historia de la Ciudad

La historia de nuestra ciudad

Cipolletti se encuentra en una región conocida como “la Confluencia”. Muchas veces, utilizaban el lugar en donde hoy se usa el puente carretero para cruzar el Río Neuquén, ya que en ese sector el nivel de agua era más bajo.

Durante la época de la Conquista de Desierto, el Gral. Julio Argentino Roca ordenó la construcción de un fuerte, “El Fortín Confluencia”, para que vigilar el paso de los originarios que habitaban la zona. Luego de que el primer fortín se incendiara, los soldados tuvieron que construir otro: “el Fortín Primera División”.

Luego, llega a estas tierras el Gral. Manuel Fernandez Oro, luego de haber comprado al Estado Nacional 40.000 hectáreas de tierra buscadas en la margen en la izquierda del río Neuquén, en el año 1886, para transformar a estas tierras en suelos productivos .

En el año 1899 sucedieron dos hechos muy importantes:

1- La llegada del ferrocarril del Sud Confluencia.

2- La gran crecida del Río Limay y Neuquén: por las intensas lluvias en la zona, el Canal de los Milicos no pudo aguantar tanta cantidad de agua, quedó inutilizado. Por esta razón, autoridades nacionales que estaban presentes por l llegada del tren, decidieron encargarle al ing. Cesar Cipolletti un estudio de los ríos para conocer y aprovechar su caudal.

Con la llegada del tren a la zona, fue necesario contar con un puente ferroviario, que se terminó de construir en el año 1902. Antes de que el puente existiera, el cruce del río se hacía en balsa y era muy lento.

El tres de octubre de 1903, luego de que se terminaran las obras del nuevo canal, se organizó un gran asado comunal para presentar el loteo de las primeras tierras. Ese día, que hoy tomamos como el día de fundación de nuestra ciudad, se vendieron los primeros terrenos de la llamada Estación Limay de la Colonia Lucinda. Este nombre fue elegido en honor a la esposa del General Fernández Oro.

Al año siguiente, en 1904 se inaugurara el Canal Lucinda para el riego de las tierras lejanas a la costa de los ríos, en donde se cultivaban hortalizas y alfalfa. Finalmente, la ciudad recibió su nombre actual en 1927 por una ley que proponía honrar al ingeniero Cesar Cipolletti, por las obras que planificó para que este solitario y lejano lugar se convirtiera en un verdadero valle.